7/12/08

TRENTA...3!


Alguns diuen: "l'edat de Jesús..." altres: "aprofita els trenta que són els més macos!"; els més pessimistes: "ai, que et fas gran!". Com podeu veure n'hi ha per a tots els gustos i tots els colors. Per a mi, un any més, un any més d'experiència, un any ple d'emocions, un any més per a crèixer, un any amb moltes proves per superar. Sort en tinc dels amics i amigues que em fan costat. A tots i totes, MOLTES GRÀCIES!

1 comentari:

Mònica ha dit...

Una història dedicada a tothom que hi creu en la paciència i la perseverància per millorar un mateix:

LA SABIDURÍA DEL BAMBÚ

"No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante".

Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo trasforma en no apto para impacientes: siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.

Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto, que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.

Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece ¡más de 30 metros! ¿Tardó sólo seis semanas crecer? No.

La verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse. Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.

Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas veces tratamos de encontrar soluciones rápidas, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo. Quizás por la misma impaciencia, cuando aspiramos a resultados en corto plazo, abandonamos súbitamente justo cuando ya estábamos a punto de conquistar la meta.

Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan de forma perseverante y saben esperar el momento adecuado. De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo. Y esto puede ser extremadamente frustrante.

Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.

"El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación".

Que podamos tener la paciencia y perseverancia del cultivador del bambú, ya que los mayores retos y los que más tardan, son cuando tenemos que cambiar interiormente.